sábado, 17 de febrero de 2018

El libro de Horas de Francisco I







Considerado como una de las principales piezas del patrimonio nacional por el Tesoro Nacional francés, el Libro de horas de Francisco I, que pertenecía a un coleccionista británico, se une a las colecciones del museo del Louvre gracias a la octava y última campaña de ‘crowdfunding’, desde que se lanzó en 2010, “Tous Mécènes!”. La respuesta excepcional de 8.500 donantes individuales y al apoyo activo del grupo LVMH el museo ha conseguido recaudar los ocho millones de libras esterlinas (9 millones de euros) más lo recaudado en las anteriores campañas, consiguiendo así los diez millones en los que estaba tasada la obra.







El manuscrito es muy pequeño, de apenas 8,5 centímetros de alto y 6,5 de ancho, está ilustrado con 16 pinturas que ocupan una página entera y con numerosas iniciales decoradas. Además, cuenta con una valiosa ornamentación que lo convierte en “una obra maestra de la orfebrería francesa y un monumento de la joyería” que pasó por las manos del prestigioso artista italiano Benvenuto Cellini. Se trata de la única encuadernación conocida hasta este momento correspondiente al reinado de Francisco I y los últimos de la dinastía Valois.





Adquirido en 1538 por Francisco I, aparece en el inventario de la propiedad de su sobrina Jeanne d'Albret -posteriormente Juana III de Navarra- en el castillo de Pau en 1561. Probablemente lo recibió como regalo de su tío. De las colecciones reales pasó por las manos, entre otros, del cardenal Mazarino y terminó su periplo en Inglaterra en el siglo XVIII. El manuscrito tiene una encuadernación de oro esmaltado cubierta de rubíes y turquesas y dos óvalos de cornalina talladas. La obra está acompañada por su marcador con piedras preciosas en un lado y un Cristo tallado en ágata en el otro.  



                                



Los objetos suntuosos son la expresión más poderosa de la vida del Renacimiento, pero las guerras, las revoluciones y el cambio de gusto casi siempre han llevado a su destrucción. De las espléndidas colecciones acumuladas por los Valois, quedan muy pocas. La preservación de tal maravilla es un milagro. Esta joya ya tiene su lugar entre los tesoros del museo del Louvre.



El calendario  

Las horas de la Virgen


Las horas de la Virgen
La Anunciación

Las horas de la Virgen
La Natividad

Las horas de la Virgen
La Adoración de los Reyes Magos
Las horas de la Virgen
La huida a Egipto


Las horas de la Cruz
Jesús carga con la cruz 
Las horas de la Cruz
La Crucifixión



Un libro de horas es el libro devocional más popular para los laicos católicos de finales de la Edad Media. Contiene el texto de oraciones, generalmente salmos, que se dicen en diferentes momentos del día (las "horas"), especialmente con motivo de ciertas fiestas litúrgicas (como las de la Virgen, por ejemplo). Un libro de horas generalmente incluye un calendario, las horas de la Virgen, los salmos Penitenciales y el Oficio de difuntos. No existe un libro estándar de horas y su composición puede variar, de acuerdo con los deseos de su comprador. Las imágenes corresponden a Le Livre d'heures de François 1er. 



Las horas del Espíritu Santo
Pentecostés
Las horas del Espíritu Santo
La Paloma


Los salmos Penitenciales
David en penitencia

Los salmos Penitenciales
El baño de Betsabé


Los salmos Penitenciales
Betsabé
El Oficio de difuntos


El Oficio de difuntos
La destrucción del Templo
La Trinidad






jueves, 15 de febrero de 2018

Pikin y Appolinaire







‘Pikin’, un gorila de las tierras bajas de Camerún, había sido capturado y se iba a vender para carne de animales salvajes, pero fue rescatado por Ape Action Africa, una organización comprometida con la conservación de los simios en África. Cuando el gorila era trasladado desde su antiguo recinto dentro de un santuario forestal seguro este fue sedado.  Pero durante el trayecto al nuevo recinto se despertó. Aún somnoliento, afortunadamente se encontraba en los brazos de su cuidador, Appolinaire Ndohoudou, por lo que se mantuvo calmado durante todo el camino a pesar de los baches.



Fotografía: Jo-Anne McArthur / Museo de Historia Natural de Londres





miércoles, 14 de febrero de 2018

Antiguas esculturas de dromedarios de tamaño real en el desierto de Arabia Saudí




Alto relieve de un dromedario de pie. Al Jawf, Arabia Saudita. Aunque el sitio es difícil de encontrar, al compararlo con un relieve de Petra (Jordania), los investigadores estiman que las esculturas se crearon en los primeros siglos antes o después de Cristo (unos dos mil años). Su entorno desértico y su proximidad a las rutas de las caravanas sugieren que el ‘sitio del Camello’ no era un lugar adecuado para el asentamiento permanente, sino que era una escala en la que los viajeros podían descansar o, tal vez, un lugar de culto. CNRS



El recientemente descubierto 'Camel Site' en el noroeste de Arabia Saudí por un equipo de investigación franco-saudita -el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) de Francia y la Comisión Saudita para el Turismo y el Patrimonio Nacional-, muestra, por primera vez, camélidos y équidos de tamaño natural tallados en bajo y alto relieve, según publica la revista Antiquity. Las esculturas, algunas incompletas, fueron ejecutadas en tres espolones rocosos. Aunque la erosión natural ha destruido parcialmente algunas de las obras, así como cualquier rastro de herramientas, los investigadores pudieron identificar una docena de relieves de profundidades variables que representan camélidos y équidos.




Escultura (probablemente no completada) de dos dromedarios 
en ‘Camel Site’, Al Jawf, Arabia Saudita. CNRS



Relieve de dos dromedarios: un adulto y una cría 
(solo están visibles las patas). Al Jawf, Arabia Saudita.CNRS



Los dromedarios están esculpidos a tamaño real, en relieve, y se representan sin enjaezar en un entorno natural. Una escena en particular no tiene precedentes: presenta un dromedario que se encuentra con un burro, un animal rara vez representado en el arte rupestre. Algunas de las obras son, por lo tanto, temáticamente muy distintas de las representaciones que se encuentran a menudo en esta región. Técnicamente, también difieren de las descubiertas en otros sitios sauditas -con frecuencia simples grabados de dromedarios sin relieve- o las fachadas esculpidas de al-ijr (Mada'in Saleh). Además, algunas esculturas de las caras rocosas superiores demuestran habilidades técnicas indiscutibles. ‘Camel Site’ se puede considerar como el principal lugar del arte rupestre saudí en una región especialmente propicia para el descubrimiento arqueológico.




Relieve que representa la cabeza de un dromedario reclinado 
hacia un équido, posiblemente un burro o una mula. CNRS



Bajorrelieve de la cabeza de un dromedario, entre las aproximadamente 12 representaciones de camellos de tamaño natural que se encuentran en Al Jawf, Arabia Saudita, que parecen tener una antigüedad de aproximadamente 2.000 años.
CNRS






Fuentes: CNRS, Haaretz, ABC





sábado, 10 de febrero de 2018

Tarsila do Amaral: Inventora del arte moderno en Brasil




A Cuca, de 1924. Hace alusión a una criatura que en el folclore brasileño se dedica a asustar a los niños. En el cuadro, es un bicho deforme sin alcanzar lo grotesco que encaja perfectamente con el paisaje, estilizado al estilo cubista pero siguiendo una estética más brasileña: líneas curvas y colores fuertes.



“Quiero ser la pintora de mi país”, escribió Tarsila do Amaral (1886-1973) en 1923. Nacida en una rica familia de cafeteros en São Paulo, Brasil, estudió piano, escultura y dibujo antes de partir a París en 1920 para asistir a la Académie Julian, la famosa escuela de arte que atrajo a muchos estudiantes internacionales. Durante las siguientes estadías en la capital francesa, estudió en los talleres de  André Lhote, Albert Gleizes y Fernand Léger, desarrollando técnicas influenciadas por el cubismo y el modernismo. El cubismo, afirmaba, debía ser "el servicio militar" del artista moderno. Su obra es una mezcla de las grandes corrientes internacionales con sus raíces brasileñas.




O sono, 1892



A Negra, 1923
Carnaval em Madureira, 1924



Estudo (Academia no. 2), 1923
A rua, 1929




Composição (Figura só),1930



La retrospectiva que el Museo de Arte Moderno de NuevaYork dedica a Tarsila do Amaral, una de las más importantes personalidades del arte brasileño, permite ver la evolución de su lenguaje visual, desde el cubismo y modernismo hasta las obras en que aparecen sus motivos mitológicos brasileños, referencias a la compleja espiritualidad de su país y al omnipresente espíritu del carnaval, que marca un estilo característico de paisajes sensuales y vibrantes y escenas cotidianas. Sin embargo, su arte no fue aceptado por la burguesía brasileña, que lo consideraba como de mal gusto. “Fue en la década de 1960 cuando el país estuvo listo para aceptar la manera en la que integró todos los elementos de la cultura brasileña para producir una identidad artística distintiva, y una nueva generación de artistas descubrió el poder su arte”, recuerda Luis Peréz-Orama, comisario de arte latinoamericano en el MoMA.




Abaporu,1928

Antropofagia, 1929

Pintó Abaporu para su marido, el poeta Oswalde de Andrade, que representa una figura alargada y aislada con un cactus en flor. Esta pintura emblemática inspiró el Manifiesto de la antropofagia y se convirtió en la bandera de un movimiento artístico transformador, que imaginaba una cultura específicamente brasileña que surgía de la digestión simbólica o "canibalismo" artístico de las influencias externas.




Cartao postal,1929



Operários, 1933

Esta pintura marca un cambio radical en su trabajo cuando abandonó el ejercicio formal del arte moderno para convertirse en una artista comprometida política y socialmente. La diversidad racial representada en esta obra es una representación de la sociedad brasileña moderna y mestiza. Detrás de estos trabajadores, las chimeneas y los edificios representan el paisaje cada vez más industrializado de São Paulo.







jueves, 8 de febrero de 2018

Una extraña araña con cola atrapada en ámbar





Se han encontrado cuatro nuevos especímenes, todos diminutos, de unos 2.5 milímetros de largo, y una cola de casi 3 milímetros. Una vista dorsal de un espécimen completo de ‘Chimerarachne yingi’. Univeridad de Kansas



Una nueva especie de arácnido de hace cien millones de años, similar a una araña con cola de mediados del Cretácico, ha sido descubierta en Myanmar conservada en ámbar. El hallazgo se ha publicado en la revista Nature Ecology & Evolution por un equipo internacional encabezado por Paul Selden, del Instituto de Paleontología y del Departamento de Geología de la Universidad de Kansas (EE. UU.). El propio Selden ya describió un arácnido similar, también con cola, pero que carecía de hileras (los apéndices que dan soporte a las glándulas productoras de seda), pero que tenía más de 300 millones de años de antigüedad. 




"Solo podemos especular que, debido a que estaba atrapada en ámbar, vivía cerca o alrededor de los troncos de los árboles", ha dicho Selden. "El ámbar es resina fosilizada, así que, para que una araña quede atrapada, es posible que haya vivido bajo la corteza o en el musgo junto al árbol". Diying Huang  



El nuevo animal, llamado Chimerarachne yingi por la mítica Quimera griega, criatura mitológica caracterizada por tener un cuerpo compuesto por partes de otros animales, recuerda a una araña porque tiene colmillos, pedipalpos masculinos (unos apéndices situados delante de la boca), ocho patas y órganos productores de seda en la parte posterior, pero, a diferencia de cualquier araña actual, tiene una larga cola o flagelo. Parece una forma intermedia entre las arañas más antiguas (uraraneida), que no habían desarrollado órganos productores de seda, y las arañas modernas que han perdido la cola. En la actualidad, tan solo unos parientes de las arañas, los uropígidos, tienen una anatomía similar.    




Aunque Chimerarachne yingi tenía órganos para producir seda, probablemente no la usaban para tejer telarañas. Las arañas usan estos órganos para producir seda, pero también para otras muchas cosas, como envolver huevos, hacer madrigueras, ‘hamacas’ para dormir o sencillamente dejar un rastro para poder encontrar el camino de regreso. Sin embargo, como todas las arañas, habría sido carnívora y, como tal, comería insectos. Bo Wang/Academia China de Ciencias




El antiguo arácnido puede haber utilizado su cola para detectar 
depredadores y presas. Ilustración: Universidad de Kansas






martes, 6 de febrero de 2018

La luz zodiacal sobre el Teide




Daniel López



La luz zodiacal es un fenómeno físico en el que la luz solar es reflejada -el término exacto es dispersada- por el polvo interplanetario que se encuentra en el plano eclíptica (plano que define la órbita de la Tierra y donde se encuentran, de forma aproximada, las órbitas del resto de planetas y la Luna). Produce un resplandor en el cielo visible desde la Tierra que puede observarse en la dirección solar al amanecer o atardecer y localizado alrededor del plano de la eclíptica (de hecho, su nombre tiene su origen en que se proyecta sobre las constelaciones del zodíaco, situadas, también, a lo largo de la eclíptica). La luz zodiacal puede llegar a ser más luminosa que la Vía Láctea, pero, al situarse cerca del horizonte local, nuestra atmósfera -por extinción- dificulta su visibilidad. Cerca del ecuador donde la eclíptica está casi perpendicular al horizonte, la luz zodiacal puede observarse con claridad. 




Juan Carlos Casado



Las imágenes en las que puede verse la luz zodiacal sobre el Teide fueron tomadas por los fotógrafos Daniel López (El cielo de Canarias) y Juan Carlos Casado (SkyLive TV). La luz zodiacal genera más de la mitad de la luz natural que nos llega del cielo en una noche sin luna. Pero solo puede observarse a la perfección cuando no hay contaminación lumínica. Los mejores momentos para contemplarla son septiembre y octubre, antes del amanecer; y febrero y marzo, antes del anochecer.





lunes, 5 de febrero de 2018

Los 10.316 días sin Muro







El Muro de Berlín estuvo en pie entre el 13 de agosto de 1961 y el 9 de noviembre de 1989. Tras el final de la II Guerra Mundial, los aliados dividieron el país en cuatro zonas administrativas: una americana, otra británica, otra francesa y otra bajo el control de la URSS. Hoy, 5 de febrero, hace 10.361 días -28 años, dos meses y 27 días-, los mismos que ese muro dividió la capital alemana. La caída del Muro marcó el final definitivo de la dictadura comunista de la RDA. El Berlin Wall Memorial, ubicado en el sitio histórico de Bernauer Strasse, recuerda la efemérides. 













Aquel 13 de agosto Berlín apareció dividida. A media noche, 40.000 soldados y policías rodeaban el lado oeste de la ciudad y comenzaban el trabajo para levantar los 155 kilómetros de muro, alambre de espino, torres de vigilancia, francotiradores y campos de minas. Se estima entre 120 y 200 las personas que perdieron la vida tratando de cruzar el muro, eso sin contar todas a las que la Stasi detuvo planeando una huida. El muro, quizás el símbolo más poderoso de la Guerra Fría, cayó tan rápido como se había construido durante el colapso del imperio soviético.